Primero Dirección · 22 y 23 de octubre en Culiacán.
Celebrar el error: un acto de conciencia
Deberíamos hacer fiestas por nuestros errores. Sí, por esos momentos incómodos, vergonzosos o dolorosos en los que decimos:
❓¿Cómo no lo vi antes?
❓¿Cómo pude estar tan equivocado?
Porque cuando te das cuenta de que estuviste equivocado por mucho tiempo, no estás fracasando. Te estás graduando. Estás dejando atrás una idea limitada, una perspectiva infantil, una ceguera emocional que te tuvo atrapado por años. Eso no es motivo de vergüenza. Es señal de crecimiento. Ver lo que antes no podías ver, reconocer lo que antes justificabas, admitir que lo que creías no era verdad… es un momento sagrado. Es el instante en que un rincón oscuro de tu mente se ilumina con conciencia. Un sesgo cae. Una máscara se rompe. Una parte de ti sana.
El neurótico no ve lo obvio. Y todos, en alguna medida, padecemos ese tipo de ceguera. Nos aferramos a creencias viejas, a formas de amar que ya no sirven, a hábitos que nos dañan… hasta que, un día, algo hace “clic”. Y lo ves. Y ese día, en lugar de culparte o avergonzarte, deberías celebrar. Porque ese “clic” te acaba de liberar. Acabas de salir de una prisión sin barrotes. Y eso, aunque duela, es siempre un renacimiento.
Con Dios y contigo:
Gnozin
Psicólogo de Empresas | Autoestima Empresarial
Publicado originalmente en Facebook el 3 de noviembre de 2025. Ver la publicación original (ID de Facebook: 10163132364608257).
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