Primero Dirección · 22 y 23 de octubre en Culiacán.
Hay gente que va a terapia cinco años y sigue igual de mal.
No porque la terapia no funcione. Sino porque sale de consulta y regresa a trabajar con alguien que en cuarenta horas deshace lo que el terapeuta construyó en una.
Las matemáticas no dan.
Por eso no atiendo al empleado que sufre al jefe. Atiendo al jefe.
No porque el empleado no importe. Sino porque el que tiene el poder de definir el ambiente lo define para todos, quiera o no, sepa o no. Un director que no se conoce a sí mismo no produce trabajo: produce daño. Silencioso, continuo, perfectamente legal.
Cambiar a ese hombre cambia la vida de los que dependen de él. Sin que ninguno de ellos pise una consulta.
Esa es la diferencia entre tratar el síntoma y tocar la raíz.
La raíz, casi siempre, tiene un despacho en el último piso.
Gnozin
Psicólogo de Empresas & CEOs
(Gracias a Ildefonso Avilez por decir en una línea lo que yo llevo treinta años explicando en sesión.)
Publicado originalmente en Facebook el 2 de junio de 2026. Ver la publicación original (ID de Facebook: 10164058191743257).
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