Primero Dirección · 22 y 23 de octubre en Culiacán.

Transferencia y contratransferencia: lo que siente el que acompaña

TRANSFERENCIA / CONTRATRANSFERENCIA

El día del psicólogo di esta conferencia y recordé mi primera sesión como terapeuta. No la cara del paciente: recordé lo que sentí en el pecho cuando se sentó frente a mí, esa mezcla de querer ayudar y miedo de no saber cómo. Tardé años en entender que esa sensación no era un defecto de principiante. Era ya, sin saberlo, el instrumento empezando a funcionar.

Con el tiempo aprendí lo que celebramos los psicólogos en nuestro día: que cuando algo me incomoda en una sesión, casi siempre es porque toca algo mío. Un cansancio que no era del paciente sino de mi semana. Una impaciencia que venía de mi propia historia, no de la suya. Aprendí a preguntarme, antes de interpretar nada: esto que siento, ¿es del que tengo enfrente o es mío? La mayoría de las veces la respuesta honesta era “no estoy del todo seguro”.

Y aprendí a trabajar con esa duda en lugar de huir de ella.

Les dije a los muchachos algo que tardé en aprender, porque alguien me enseñó a medias. Me dijeron que todo lo que sentía en sesión era mío, que nunca tenía que ver con el paciente. Y por creerlo, durante un tiempo me perdí señales importantes. Porque a veces lo que sentimos frente al otro es precisamente lo que el otro trae y aún no puede nombrar. El cuerpo del que acompaña también escucha lo que no se dice.

Se los dije puntual: no traten de silenciar lo que sienten frente al paciente. No es ruido. Es la parte más fina de su oficio. Quédense con esa sensación como quien estudia algo vivo en la mano, y pregúntenle de dónde viene. A veces no contestará.

Está bien. Acompañen igual, con la mano abierta y la duda puesta.

Vaya profesión que elegimos!

Gnozin
Psicólogo de Empresas

Publicado originalmente en Facebook el 27 de mayo de 2026. Ver la publicación original (ID de Facebook: 10164032829453257).

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